FIN DE TEMPORADA: DUATLÓN CULLA LD

No importa lo grande o pequeña que parezca lo que deseáis, lo importante es saber lo que uno quiere y hasta donde hasta dispuesto a llegar para conseguirlo. Un buen amigo y vecino mío me dijo, “si no te ves vencedora, nunca vencerás”.

Duatlón de Larga Distancia de Culla. No me digáis porque…pero se me puso entre ceja y ceja desde que se anunció en verano, y aunque aún me quedaban muchas pruebas hasta el 26 de Noviembre para mí era “la prueba”!

Mi objetivo era sacar mi mejor versión de mi misma. Y me puse manos a la obra. Sabía que tenía una buena base de entrenamiento que había hecho todo el año pero a un mes y medio vista tenía que poner orden. De la mano de Eduard conseguimos solucionar mis problemas estomacales y perfilar el tema de suplementación, de la mano de Albert nos encargamos de la prevención de lesiones y de la mano de Toni de los entrenamientos.

Y así ha sido, estos últimos 45 días han girado alrededor de Culla. Nuestro amigo Ximo nos había preparado el circuito “que llegaba a tocar el cielo”. Nos esperaba un circuito de carrera a pie con mucho desnivel combinando asfalto con trail y un circuito de bici con subidas de hasta el 25%.

Tuve días de todo, días que no me sentía las piernas, días que de tanto que me las sentía creía que me iban a explotar, días que me veía pesada, días que volaba, días que no podía con el cansancio, días que me dolía el culo y la espalda de las subidas en bici… y es que el nivel de entrenamiento ha sido muy exigente y la verdad hasta el último día no sabía cómo iba a salir todo. Sabía que había hecho al pie de la letra cada sesión, no me había saltado ni un km, ni un minuto de entrenamiento y tampoco que era muy importante había hecho de más.

Y por fin llegó el día. Me levanté y bajé a desayunar mis tostadas y café, parecía una mañana cualquiera aunque con algo más de nervios. Y entonces fue cuando me di cuenta de que algo había cambiado, y es que al subir las escaleras no me sentí las piernas. ¿Ahora pensaréis que dice esta? Pero sé que más de uno sabe de lo que hablo…. Había conseguido subir las escaleras sin pensar…”madre mía que dolor de piernas que tengo”.

Por mala suerte al llegar a Culla una intensa niebla provocó que el circuito de bici se cancelara dejando así el Duatlón cómo una carrera a pie de 18 km. Sabía que mi rival más fuerte era Miriam, y aún más si sólo íbamos a correr.  

Mi estrategia la tenía clara, y era la de demostrarme que todo el sacrificio y el esfuerzo de estas últimas semanas había merecido la pena. Sentía que tenía que darlo todo porque todos los que habías confiado en mí os merecíais una buena carrera

Pistoletazo de salida. De repete todo desaparece, el tiempo se para, y me quedo escuchando mi respiración y sintiendo cómo mi cuerpo está respondiendo, paso la primera vuelta, tengo ganas de más, de seguir corriendo. La lluvia cada vez es más fuerte, pisamos barro, piedras, cruzamos riadas, pero mis piernas siguen ligeras y sin querer parar. Llega la última vuelta, y el frío me empieza a calar, no me siento las manos, y no puedo articular ni palabras de agradecimiento a la gente que nos está allí animando. Ahora si que se está convirtiendo en un infierno, las piernas empiezan a llamar la atención con amagos de rampas, las cuestas en las que antes subía corriendo ahora ya las subo andando, pero aun así merece la pena un último esfuerzo hasta llegar a meta.

¡Meta que tiene un nombre, ORDEN! Pon orden en tu vida, en tus entrenamientos, en tu vida laboral, en tus relaciones, en tu alimentación, en tu preparación. Este es el secreto del éxito, el trabajo del día a día.

Muchas, muchísimas gracias a todos los que habéis estado a mi lado.

 

2017-02-04T11:55:56+00:00